«Ti amo, una giustificazione banale per quanto faccio, ma sincera».
Mi sentii ribollire il sangue e bruciare le labbra. Il mio respiro si trasformò in un affanno incontrollabile. Intrecciai le dita ai suoi capelli, stringendolo a me. Dischiusi le labbra per respirarne il profumo inebriante. Immediatamente lo sentii trasformarsi in pietra insensibile. Con le mani delicatamente ma senza che potessi oppormi, allontanò il mio viso dal suo. Aprii gli occhi e lo vidi, guardingo. Mi feci più vicina, e con la punta delle dita seguii il profilo del suo avambraccio. Mi accorsi che mi tremava la mano, e sapevo che non gli sarebbe sfuggito. «Ti da fastidio? », chiesi, poichè aveva richiuso gli occhi. «No», disse, senza riaprirli. «Non hai idea di come mi senta».
Lui mi trascinò con se e mi fece accomodare sul seggiolino, al suo fianco. Prima di abbassare gli occhi sui tasti, mi rivolse uno sguardo esasperato. Poi le sue dita iniziarono a correre veloci sui tasti d'avorio, e il salone si riempì del suono di una composizione tanto complicata, tanto rigogliosa, da non poter credere che a suonarla fosse un solo paio di mani. Restai a bocca aperta, sorpresa, mentre alle spalle sentivo le risatine di chi si era accorto della mia reazione. Edward mi guardò di sfuggita, mentre la musica ci avvolgeva senza pause, e mi strizzò l'occhio «Ti piace? ». «L'hai scritta tu? ». Ero senza fiato. Annuì. «E' la preferita di Esme». Chiusi gli occhi e scossi il capo. «Cosa c'è che non và? ». «Mi sento estremamente insignificante». La musica rallentò, si trasformò in qualcosa di più morbido, e con grande sorpresa, tra le ondate di note, colsi la melodia della sua ninna nanna. «Questa me l'hai ispirata tu», disse a bassa voce. La musica si riempì di una dolcezza insostenibile. Ero senza parole..
nO Pzz NaDItA X Aki pasAnDo DEjArt mi HuelLIta EsPeRO Q tU tAmbIeN Lo HaGas TaMBiEn T DeJO NueSTRa PaGinA ESpERo Q eNtrES bnO nIÑa T cUIdaS Q eSteS r-BiEn bESoS mI cOrREo ES steven_har1993@hotmail.com X Si AlGO... no OLvIdeS VisItaRnoS ...CLIK SOBRE LA IMAGEN
Si un niño vive criticado, aprende a condenar. Si un niño vive en un ambiente hostil, aprende a pelear. Si un niño vive ridiculizado, aprende a ser tímido. Si un niño vive avergonzado, aprende a sentirse culpable. Si un niño vive con tolerancia, aprende a ser paciente. Si un niño vive con aliento, aprende a tener confianza. Si un niño vive estimulado, aprende a apreciar. Si un niño vive con honradez, aprende a ser justo. Si un niño vive con seguridad, aprende a tener Fe. Si un niño vive con aprobación, aprende a valorarse. Si un niño vive con aceptación y amistad, aprende a encontrar el Amor en el mundo
"Siempre estuve segura de que me había tocado la mamá más mala del mundo. Desde que era muy pequeña, me obligaba a desayunar o a tomar algo por la mañana. Antes de ir a la escuela, por lo menos debía tomar leche, Cuando los demás niños tomaban refrescos gaseosos y dulces para el almuerzo, yo tenía que conformarme con comer siempre comidas nutritivas. mientras que otras madres ni se ocupaban de eso. Mi madre insistía en saber todo lo que hacíamos y donde estábamos, parecía que estábamos encarcelados; tenía que saber quiénes eran nuestros amigos. Insistía en que, si decíamos que íbamos a tardar una hora, de hecho tardáramos una hora y no dos. Me hacía un sándwich o me daba una fruta, cuando los demás niños podían comprar papitas y comer otras cosas ricas. ¡Cómo me molestaba eso! Y también sus palabras: "Come, ¡anda!, ¡no dejes sin terminar!, ¡acaba! , ¡hazlo bien!, ¡vuelve a hacerlo!", y así siempre... Me da vergüenza admitirlo, pero hasta rompió la "Ley contra el trabajo de los niños menores", Violó las reglas al poner a trabajar a menores de edad, y me obligaba a hacer mi cama, a ayudar en la preparación de la comida y hacer algunos mandados. El más horrible era ir por las tortillas con ese calor y las largas filas, aprendiéramos nuestras tareas de la escuela y ¡Cuánto trabajo! ; hasta creo que se quedaba despierta por la noche pensando en las cosas que podría obligarnos a hacer, tan sólo por molestarnos: Que lávate los dientes, cepíllate el cabello, respeta a los mayores, obedece... Siempre insistía en que dijéramos la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. Así, entre tanta crueldad, transcurrió mi infancia. Para cuando llegamos a la adolescencia y fue más sabia, nuestras vidas se hicieron aún más miserables. Nadie podía tocar el claxon para que saliéramos corriendo, nos avergonzaba hasta el extremo de obligar a nuestros amigos a llegar hasta la puerta de la casa para preguntar por nosotros. Fui creciendo y mi mamá se metía en todo: "¿quiénes son tus amigas?, ¿quiénes son sus mamás?, ¿dónde viven?". Lo peor fue cuando empecé a tener amigos. Mientras las otras amigas los podían ver a escondidas, yo los tenía que pasar a la sala y presentarlos. ¡Era el colmo! Y el interrogatorio de costumbre: "¿Cómo te llamas?, ¿dónde vives?, ¿qué estudias?, ¿trabajas?". Los quehaceres fueron en aumento... que barre, que arregla el closet, todo eso era enfadadísimo. Pasaron los años y resulta que todos sus hijos somos felices. Hemos sabido superar las dificultades de la vida y desarrollar magníficas relaciones tanto en la familia como en la iglesia y en nuestros trabajos. ¿A quién debemos culpar de nuestra situación actual? Tienen razón, a nuestra "Mala Madre". Hemos descubierto que nuestra "mala madre" es en realidad la mejor del mundo. Verán TODO lo que nos hemos perdido: Nunca hemos podido participar en una manifestación con actos violentos y miles de cosas más que hicieron nuestros amigos. Nada que valga la pena. Me casé e inicié una nueva familia. Ahora soy madre también, Estamos tratando de educar a nuestros hijos como lo hizo nuestra madre. Estoy llena de orgullo cuando mis pequeñitos me dicen que soy "mala". Sonrío recordando mis propios arrebatos de cólera y le doy gracias a Dios por haberme dado a la "Mamá más mala del mundo". Y en este día y con gran satisfacción le he dado gracias Jehová por mi mamá. Gracias al cuidado que tuvo con mis alimentos crecí sana y fuerte, y cuando llegué a enfermarme me cuidó con mucho cariño. Gracias a la atención que puso en mis tareas Logré terminar mi carrera. Gracias a que me enseñó a hacer labores en la casa ahora tengo mi hogar limpio y ordenado y sé administrar mi hogar. Gracias al cuidado que puso para que yo escogiera a mis amigas aún conservo algunas, que son un verdadero tesoro... Gracias a que conoció a mis amigos, pude darme cuenta quién era el mejor y ahora es mi esposo. "Gracias, Jehová", le dije desde el fondo de mi corazón, "por darme a mi mamá, a mi mamá querida, a quien solo le vi defectos y no cualidades, a esa mamá, que me ha amado tanto y me formó tan bien. Sólo te pido, Jehová, que ahora que tengo mis hijos, me consideren LA MAMA MAS MALA DEL MUNDO
hello beautiful girl Turning to leave greetings I hope you're wonderful Best wishes I dismissal Thank you for accepting I hope to visit passes bye kisses!!!